Browse By

Loading...

Los 6 destinos de vacaciones más insólitos del mundo

EL POZO DE DARVAZA. Es un cráter ardiente de 60 metros de diámetro y 20 de profundidad que se formó por accidente ¡pero no por la naturaleza! Resulta que en 1971, los geólogos soviéticos realizaban obras de prospección en el desierto Karakum, en una zona rica en petróleo y gas natural. Fue entonces cuando descubrieron una cueva que funcionaba como un enorme depósito de un gas desconocido y muy venenoso.

El pozo de Darvaza es un cráter ardiente de 60 m de diámetro.

Para evitar su propagación la compañía perforadora decidió dar fuego al gas pensando que las llamas se extinguirían en unos días, pero desde entonces están ardiendo. Para llegar al lugar hay que volar con destino a Asjabad, capital de Turkmenistan, situado en Asia Central. Y en Asjabad, dos imperdibles son comprar en el mercado Tolkuchka-Basar y visitar en la mezquita de Gypjak.

Desde Buenos Aires el viaje tiene al menos una escala y el costo de los pasajes ida y vuelta supera los $ 50.000 por persona. Una vez allí, conviene contratar un tour por el día para visitar "La puerta del infierno", con un previo pasaje por el cráter de agua y el cráter de lodo, todos situados en Darvaza. Quienes lo conocieron aseguran que el trajín vale la pena.

LA REPUBLICA DE YIBUTI
Es un pequeño país (de apenas 850.000 habitantes) costeado por el golfo de Adén, ubicado en la punta del Cuerno de África. Debido a los conflictos de índole política-religiosa que hasta no hace mucho se sucedieron en la zona, este país recién se está abriendo paso en el turismo, por lo que aún mantiene un perfil algo rústico que lo convierte en un lugar ideal para aventureros.

La República de Yibuti, uno de sus atractivos es el buceo junto a ballenas

Uno de los atractivos principales de este destino es el buceo junto a los tiburones ballena, el mayor pez que habita en el planeta. El lago Assal, otro punto infaltable de visita. Es el cuerpo acuoso más salino del mundo por fuera de la Antártida y el punto más bajo del continente, ya que se ubica a 150 metros bajo el nivel del mar. Pero además de sus numerosos paisajes naturales, merece la pena visitar las tribus nómadas y compartir su historia y costumbres.

Los vuelos desde Buenos Aires rondan los $ 35.000 (ida y vuelta) y siempre tienen al menos una escala (Dubai o Estambul).

En Yibuti hablan árabe y francés debido a que desde el siglo XIX perteneció a Francia, hasta el 27 de junio de 1977, cuando se declaró su independencia.

EL POZO DE THOR
Es una puerta al fondo del mar que se abre en Cape Perpetua, Oregon, Estados Unidos. Este cráter está ubicado en una meseta y, cuando la marea sube, el agua fluye hacia su interior creando un bello y misterioso efecto. Nombrado en homenaje al dios del trueno Thor, el pozo es visita obligada de fotógrafos, profesionales o amateurs.

Durante la marea baja, y tomando muchas precauciones, es posible acercarse para tomar una fotografía del gigantesco Pozo de Thor.

Eso sí, es imprescindible chequear las mareas ya que su atractivo sólo asoma cuando la marea es alta y las olas grandes. Sentarse y observar es todo lo que se puede hacer en el lugar que, según los turistas que lo han visitado, es la mejor terapia antiestrés. Para llegar conviene volar con destino a Eugene (la segunda ciudad más grande de Oregon) que ir hacia Portland. Los precios de los pasajes rondan los $ 40.000, pero el destino tiene muchas más atracciones naturales para contemplar o fotografiar. También pueden visitarse granjas, mercados y vinerías o duplicar la apuesta relax y pasar por el Overleaf Spa, un hotel con vista al mar que ofrece servicio de spa y masajes.

EL HIELO ETERNO

Estas cuevas situadas en la localidad de Ningwu, la provincia de Shanxi (China), existen desde hace más de trescientos millones de años y no importa a cuántos grados se eleve la temperatura en verano, ¡nunca se derriten! Con 100 metros de largo y ochenta y cinco de profundidad, la caverna Ningwu se halla a dos mil trescientos metros sobre el nivel del mar, lo que provoca que el clima de alta montaña se mantenga estable durante todo el año.

Con 100 metros de largo y ochenta y cinco de profundidad, la caverna Ningwu se halla a dos mil trescientos metros sobre el nivel del mar

El interior está atravesado por escaleras que posibilitan su recorrido e iluminado con focos de distintos colores que resaltan las increíbles formas que el agua fue moldeando al solidificarse: carámbanos, cascadas y estalagmitas adornan el paisaje. El aéreo a Taiyuán (el aeropuerto más cercano a la región) demora más de 40 horas en llegar y tiene un costo que ronda los $ 40.000 (ida y vuelta), pero se puede encontrar hospedaje baratísimo: desde $ 180 la noche. Hacer trekking, montar a caballo o practicar tiro con arco son algunas de las actividades que pueden sumarse al itinerario, además de tomar un poco de aire fresco y escuchar el silencio.

LA GRIETA DE SILFRA                                                                                          La grieta de Silfra es el único lugar en donde la división de las placas tectónicas de Europa y América es visible por encima de la superficie de los océanos.

En la grieta de Silfra la temperatura del agua es de 2 grados, pero dicen que la sensación de estar entre las placas tectónicas es alucinante.

Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, la grieta se encuentra dentro del Parque Nacional Thingvellir, en Reikiavik (Islandia) y está cubierta de un agua increíblemente transparente que deja sin palabras a cualquiera que se anime a la experiencia de bucear o practicar snorkel en ella.

Los pasajes aéreos tienen precio elevado (más de 60.000 pesos por persona ida y vuelta) y realizarlo en verano es condición sine qua non, ya que en invierno el agua se solidifica por el clima de la región. Los tours desde Reikiavik incluyen equipamiento y ofrecen 40 minutos de buceo disfrutando de los paisajes bajo la superficie del mar. Son tours pequeños (máximo de ocho personas) y cuestan alrededor de $ 4.000. Claro que la región ofrece otras tantas atracciones que van desde la arquitectura hasta tours por los paisajes de rodaje de Game of Thrones.

ISLA SANTA ELENA 
Santa Elena es la isla más inaccesible en el corazón del Atlántico. Todavía no puede llegarse a la isla vía aérea, aunque eso está a punto de cambiar con la inminente construcción de un aeropuerto. El único acceso posible a esta formación volcánica es mediante una travesía de cinco días en barco. Además de la rusticidad de su belleza, este pequeño territorio británico de tan solo 120 kilómetros cuadrados posee una riqueza cultural e histórica única.

La población estable de Santa Elena  es de 4.500 habitantes.

Según cuenta la leyenda, isla fue elegida para el exilio del mismísimo Napoleón Bonaparte, quien llegó en el año 1815 y permaneció allí hasta su muerte en 1821. Entre sus principales atracciones se encuentran sus típicos pueblos de estilo georgiano –destaca Jamestown, su capital, que conserva aún hoy el espíritu de un antiguo poblado inglés–, pero también realizar trekking por las montañas, paseos por las fortalezas medievales y cementerios pintorescos, y hacer snorkel o buceo cerca de los barcos hundidos.

Santa Elena, o el refugio de Napoleón.

textos MARIELA RAFFAELLI (mraffaelli@atlantida.com.ar)

LEA MÁS:

Colores pastel: la moda más dulce

Revista Para Ti: Edición del 3 de noviembre de 2017

 

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *