Browse By

Loading...

Video: así cayó “El Chibolo”, el “rey dominicano” de la cocaína de Constitución

Ardinson Amaury Aquino Vázquez, alias “Chibolo”.

"Chibolo" es un término bastante común a lo largo de Latinoamérica, con varias acepciones. En Perú significa "muchacho", un adolescente que todavía no es un hombre adulto, también "hinchazón" o "chichón" en algunos países de Centroamérica y el Caribe. Ardinson Amaury Aquino Vázquez, apodado "Chibolo", llegó a la Argentina desde la República Dominicana a mediados de esta década. Se registró en la AFIP como monotributista en el rubro de peluquería, fijó como domicilio un departamento sobre la calle Pasco en San Cristóbal, pagó algunos impuestos, tuvo sus cuentas en orden por un tiempo, incluso cobró un beneficio por asignación familiar de la ANSES. Eventualmente, "Chibolo" cayó preso, con un lugar reservado en la alcaidía de los tribunales de Comodoro Py.

El viernes pasado, la Dirección de Narcocriminalidad de la Policía de la Ciudad arrestó a Aquino Vázquez en una casa sobre el Boulevard de los Italianos en Avellaneda, en el marco de un operativo ordenado en conjunto por el Juzgado Federal Nº 4 a cargo de Ariel Lijo, el N° 1 a cargo de María Romilda Servini y el Nº 2 bajo Sebastián Ramos; le encontraron, además de 37 balas, una camioneta Toyota y cien mil pesos, 40 kilos de cocaína. La Policía lo buscaba por un honor francamente dudoso: ser el transa de transas, el presunto jefe detrás de buena parte de la venta de cocaína del barrio de Constitución.

El allanamiento en Avellaneda no fue un hecho aislado, sino parte de un plan mayor, ideado desde los tribunales de Comodoro Py para atacar los reductos narco de uno de los barrios porteños más afectados por el narcotráfico. La división Antidrogas Urbanas de la Superintendencia de Drogas Peligrosas de la PFA ingresó otros 13 objetivos en Constitución a lo largo de las calles Pavón y Brasil, además de domicilios en Banfield.

Cocaína secuestrada a “Chibolo”

En Brasil al 900, por ejemplo, la PFA arrestó a Jaime Humberto Lora y a Pedro Salazar Martínez, ambos peruanos. Había 359 tizas de cocaína en su domicilio, a un peso de diez gramos cada una, casi cuatro kilos en total junto a un rallador y una balanza.

La redada a través de Constitución, que comenzó tras la intervención al teléfono de una dealer de marihuana de la zona que se abastecía en la villa Zavaleta, arrojó un saldo no solo de cocaína, sino también de más de 10 mil dosis de pasta base y un arma de fuego calibre .22 con la numeración limada. La lista de allanamientos tanto de PFA como de Policía de la Ciudad, en un operativo en el que participaron cerca de 500 efectivos, no solo se apuntó a casas particulares: se trató, principalmente, de la peluquería llamada Eclipse sobre la calle Venezuela de la que Chibolo sería titular.

Según fuentes de la Policía de la Ciudad, la peluquería era precisamente el punto de distribución de la cocaína: la droga allí era fraccionada en bolsas para luego llegar a manos de travestis de la zona que se encargaban de la venta callejera. El negocio, por lo visto, estaba en alza. La peluquería, de acuerdo a investigadores, recibía cerca de un kilo cada quince días. Dentro de la peluquería de la calle Venezuela se encontró otro kilo de cocaína y un equipo para bloquear señales para celulares, típico de piratas del asfalto, pero una rareza en narcotraficantes de mediano y bajo vuelo.

Por lo visto, el ascenso de Aquino Vázquez a rango de capo en las calles de Constitución es algo reciente. El arresto de este fin de semana pasado no fue precisamente un debut para "Chibolo" en el submundo transa de Constitución: su nombre ya era conocido en la Justicia federal. En 2013, "Chibolo" fue imputado junto a otros dos cómplices por el juez Rodolfo Canicoba Corral, acusado de vender droga sobre la calle Arbeletche al 1500 en el barrio de Pompeya.

El historial de causas no termina ahí. El 29 de diciembre de 2014, el juez Ariel Lijo procesó a una banda integrada por 24 sospechosos de diversas nacionalidades, argentinos, peruanos, bolivianos, dominicanos, con embargos de hasta 250 mil pesos por cabeza. El delito: narcotráfico, mover cocaína desde Bolivia a través de Orán en la provincia de Salta para venderla en diversos puntos de la Capital Federal. "Chibolo" no resultó imputado en ese expediente. De todas formas, su nombre figura largamente en el expediente.

Lijo integró a su causa el expediente de 2013 en donde "Chibolo" fue acusado. En aquella causa, Aquino Vázquez tenía un presunto cómplice, Geovanny Londoño Osorio, colombiano, alias "Andrés", que aseguró ante la Justicia dedicarse a la compra y venta de autos y tener "una fábrica de calzado", según el expediente de Lijo, que abastecía de zapatillas al mercado de la feria La Salada. El juez federal encontró conversaciones entre Osorio y quien sería Aquino Vázquez. "Chibolo", apuntó el expediente, habría sido "…uno de sus colaboradores, cómplice y/o cliente, con quien 'Andrés' comercia y/o suministra estupefacientes y que debido a eso es que le debe una cantidad considerable de dinero, mencionan la cantidad de 20.300 pesos".

Pasta base y tizas de cocaína incautadas el viernes pasado en Constitución

Aquino Vázquez luego fue seguido y fotografiado por la Policía de Seguridad Aeroportuaria. "Finalmente, se realizó un seguimiento de Ardinson Amaury Aquino Vásquez a quien se lo observó realizar, en diversos lugares, rápidos y discretos pases de mano, compatibles con la comercialización de estupefacientes al menudeo. Asimismo, se lo observó ingresar junto a otro hombre de aparente nacionalidad dominicana", en una casa que ocupaba junto a su familia en la calle San Juan al 1200, recibió el juez Lijo en un informe.

Geovanny, que aparentemente tenía el hábito de llamar "camisas" a las bolsitas de cocaína de acuerdo a escuchas telefónicas, fue indagado en el marco de la causa. Se le preguntó por Aquino Vázquez. Geovanny dijo conocerlo, apenas de vista, en Lila, una disco de bachata a pocas cuadras de Plaza Constitución, que no era su amigo ni nada. Lijo tenía motivos para sospechar otra cosa: "Chibolo", de acuerdo al procesamiento firmado por el juez, habría sido su proveedor.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *